Un espacio donde se discutirá sobre temas políticos Colombianos e internacionales, buscando mas participación ciudadana y crear conciencia para un mejor futuro.

viernes, 8 de junio de 2012

¿Valores Democráticos en Decadencia?


Colombia siempre ha sido un país orgulloso de su sólida democracia, somos llamados la “democracia más antigua del continente” y siempre se ha mantenido un respeto entre las diferentes ramas del poder. Sin embargo, Colombia hoy está perdiendo los valores fundamentales de la democracia y estamos corriendo el riesgo de llegar a ser un Estado Fallido, manejado por aquellos que no entienden de democracia, no se comprometen con ella y nunca han luchado por mantenerla: los terroristas de las FARC y su élite política cómplice.

Los colombianos nos hemos mantenido activos en cada una de las elecciones durante las últimas décadas, hemos elegido candidatos que se han comprometido por trabajar por el bien del país y otros candidatos que han sido elegidos o por cargar ataúdes o por astutas maniobras en sus campañas. Hoy, después de dos años de las elecciones presidenciales y del Congreso, estamos siendo gobernados por personajes que defendían y prometían continuar una plataforma política que hoy ha sido abandonada, engañando al electorado, a la Patria y a un de los principios fundamentales de la democracia y de la vida; la verdad. Podemos seguir teniendo elecciones como Venezuela, Ecuador y otros países que hablan de democracia pero no que resiste ningún análisis. Si el electorado sigue siendo engañado por sus gobernantes, se irán poco a poco desapareciendo los valores democráticos.  

Adicionalmente, la libertad de prensa está siendo grotescamente manipulada con pautas publicitarias estatales, impidiendo desarrollar su papel fundamental que es decir la verdad y el derecho ineludible de ser bien informados. Hoy los colombianos somos sometidos a una selección minuciosa de noticias donde nos quieren vender una realidad totalmente diferente a la que vivimos. En caso de que se hable de forma crítica al gobierno, éste no duda en mandar “emisarios de buena voluntad” (Caso concreto el periódico El Colombiano) para silenciar las validas y necesarias críticas. Un parecido más a Venezuela y Ecuador, países que sacan pecho hablando de democracia mientras su presidente cierra y demanda a los medios de comunicación que critican su equivocaciones y desafuero. Una prensa libre genera valores democráticos mientras se mantenga la  imparcialidad, prudencia, veracidad y responsabilidad en su información.

La llamada Justicia transicional carece de principios fundamentales y está cohesionada en ser selectiva y en contaminarse de corrupción y maldad creando un problema mayor para Colombia. Para nadie es un secreto que la justicia en Colombia ha cohabitado con el narcotráfico y el terrorismo que la infiltró debilitándola profundamente. Muchos procesos judiciales de personajes públicos se han convertido en una oportunidad para los criminales de  vengarse de quienes han sido sus mayores luchadores de forma democrática. Casos como el de Andrés Felipe Arias, Coronel Plazas Vega, Bernardo Moreno, Luis Carlos Restrepo, General Uscategui y miles de militares están siendo vulnerados por falsos testimonios, venganzas personales o calumnias de aquellos que fueron por ellos combatidos por atentar contra el país. La justicia está al servicio de los delincuentes que encuentran en ella una forma más de combinar todas sus formas de lucha.

Siendo tan incontrovertibles los señalamientos como el deterioro de la libertad de prensa, el transfuguismo político de hacerse elegir con unos planteamientos y gobernar con otros, y un deterioro alarmante de una justicia selectiva; las nuevas generaciones de colombianos debemos entender la importancia de los valores democráticos en nuestra nación. Comprometámonos todos los colombianos a defender las instituciones, respaldando las Fuerzas Militares de Colombia, a participar activamente en la democracia, a buscar y defender la verdad. Es nuestra responsabilidad mantener los valores con respeto, convicción y tolerancia para poder defender desde cualquier lugar los intereses de la Patria. Exijamos a políticos a poner en practica las palabras de Winston Churchill: “Un político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones, no en las próximas elecciones".

jueves, 24 de mayo de 2012

FARC EN VENEZUELA


Hace apenas 22 meses el gobierno de Juan Manuel Santos, le aseguró a la nación que la guerrilla de las FARC  no se encontraba en Venezuela, que los campamentos se habían desmantelado y que no existía presencia de guerrilleros o cabecillas terroristas en suelo venezolano. La noticia tuvo mucho despliegue, se presentó como un éxito de la diplomacia del nuevo gobierno, se desestimaron las pruebas presentadas por el gobierno anterior ante la OEA.  

Pero,  quedaron muchos interrogantes: - ¿Para dónde se fueron los guerrilleros? -¿Pasaron la frontera a Colombia o se fueron para el centro de Venezuela? - ¿Por qué nunca se mostró fotos o vídeos de los desplazamientos guerrilleros? - ¿Se encontró algún tipo de información? - ¿Como salieron, existió presión militar venezolana para su desplazamiento? 

Eran muchas las dudas que dejaba ese ingenuo discurso de Santos y su ministra de Relaciones Exteriores; afirmando a las pocas semanas que habíamos encontrado una  Venezuela colaboradora, que su gobierno nunca había apoyado a los narcoterroristas de las FARC.  La canciller con su diplomacia meliflua aseguró que el nuevo inquilino de la Casa de Nariño, había desactivado ese supuesto “espíritu guerrerista” del anterior gobierno, se vendió a los colombianos y al mundo que teníamos a un nuevo mejor amigo, un campeón de la democracia, que fue acosado injustamente desde Colombia, y se aseguró que estaba comprometido en  la lucha contra el terrorismo. 

Pero para verdades el tiempo, hace unos pocos días; doce soldados de la patria fueron asesinados por los terroristas en la Guajira, frontera con Venezuela. Los informes militares y los testigos aseguran que los guerrilleros, luego de cometer el asesinato, regresaron al santuario venezolano. Más preocupante son las denuncias de políticos y testigos de la hermana Republica que afirman que estos grupos guerrilleros, reciben apoyo por parte de la fuerza nacional de ese país. Entonces nos preguntamos ahora, ¿se fueron los guerrilleros de Venezuela, o recibieron un status de protección mayor con complicidad del gobierno Santos? 

Los narco terroristas de las FARC no están interesados en sentarse a dialogar la paz. Su único interés es tomarse el poder y seguir controlando el narcotráfico, con una fuerte alianza que tienen con los narcotraficantes y con el gobierno de Venezuela. Ya se afirma que son muchos de los altos mandos militares de ese país involucrado en este terrible negocio ilícito. 

Vale la pena recordar que ETA fue combatida en Francia cuando ese país se dio cuenta que el terrorismo era un problema global, de ahí se generaron verdaderos programas de cooperación entre España y Francia que conllevó a la captura de muchos líderes de la banda terrorista separatista. Adicionalmente, cuando el PSOE subió al poder después de los atentados de Madrid, tenían una propuesta de negociación con ETA, la cual fracasó pues el verdadero ideario de los terroristas es asumir el poder combinando todas las formas de lucha, como se lee en su credo. 

Los terroristas no conocen la democracia, ni les interesa; no entienden de derechos humanos, no saben que es responsabilidad social y carecen de visión de futuro y democracia. Al terrorismo se debe combatir y vencer con cooperación internacional verdadera y eficaz. No se puede confiar de un gobierno auspiciador de las FARC como el de Chávez. Es hora de replantear las relaciones con el país vecino, si Colombia desea conseguir la paz, ésta será el fruto de una mesa de unidad donde participe el país nacional, ese país que respalda la plataforma política implantada y probada con éxito durante los ocho años del presidente Uribe; donde se comprobó y demostró en forma contundente, que cuando existe voluntad política y rumbo claro, el terrorismo retrocede y se va extinguiendo.  

domingo, 22 de abril de 2012

COMPROMETÁMONOS CON PRIMERO COLOMBIA

Desde Abril de 1948, con la actuación decidida de los comunistas, y en especial de la presencia activa de Fidel Castro; ocurrió la desafortunada muerte de Jorge Eliecer Gaitán, y prosiguió el fatídico “bogotazo” que hundió a Colombia en lo más profundo y deshonroso hecho político que haya tenido noticia en la historia democrática del país. Estas secuelas dolorosas no pararon allí, 60 años después seguimos padeciendo esa lucha criminal, entre una mayoría absoluta que prefieren un estado democrático, con instituciones que defienden y protegen los interese legítimos de la democracia; en contra de unos terroristas, violadores de derechos humanos, que han llenado de dolor y sangre a las familias colombianas.
Desde los años 50’s el entonces candidato presidencial, Laureano Gómez Castro, planteó a el país, y en especial al Partido Conservador la necesidad de sostener el orden constitucional contra la dictadura; la legalidad contra las vías de hecho; la igualdad legal contra los privilegios clasistas; la propiedad contra el robo y la usurpación; la seguridad contra la arbitrariedad de cualquier género. Estos planteamientos siguen vigentes, junto a otros que marcaron el camino donde se logran muchos hechos positivos para Colombia. Líderes visionarios como el Dr. Gómez forjaron el ideario con el que contamos las nuevas generaciones. 
Con base en esos principios democráticos, es donde existe identidad y unión ante los postulados políticos formulados en Primero Colombia, representados por su líder natural Álvaro Uribe Vélez. Este debe ser el camino para consolidar el rumbo con unos valores irrenunciables, claramente definidos en sus proclamas y estatutos; y de esta forma cerrar la puerta a tránsfugas y oportunistas que solo quieren el poder por el poder. Es allí donde toma relevancia los nuevos líderes, jóvenes llenos de ilusiones y dispuestos a defender con honor, compromiso y transparencia las ideas y bandera de Primero Colombia, el movimiento que en el año 2002 llevó a Álvaro Uribe Vélez, contra todas las maquinarias clientelistas obsoletas, a la presidencia de la Republica.
Principios como la Seguridad Democrática, la Inversión y la Cohesión Social deben estar claramente definidos en los estatutos del partido para todo miembro de éste. El partido debe unirse bajo la inspiración y legado de Álvaro Uribe, los dirigentes tendrán el compromiso de mostrar lealtad hacia un unas ideas que éste, nuestro líder y gestor, señaló con trabajo y amor a la patria. Aún hoy su mensaje sigue siendo escuchado con respeto por lo claro, coherente y de gran beneficio para el país.
Colombia debe retomar el rumbo que le brinde una prosperidad verdadera. No más laxitud con gobiernos de dictaduras, no más aplausos a gobernantes que se preocupan por portadas de revistas, no más permisividad a las venganzas criminales. Es tiempo de decir ¡basta ya! Comprometámonos con el país, no podemos seguir con políticas rebuscadas de engaños y mentiras; quien va por la mitad recibirá pedradas de ambos lados.  
Debemos defender los verdaderos intereses de la patria sin temor, bajo la sombra de un hombre grande, continuando con esos tres pilares  exitosos de su doctrina que sembraron un futuro prometedor a las próximas generaciones de colombianos.
Winston Churchill dijo que: “El precio de la grandeza es la responsabilidad.” Álvaro Uribe Vélez ha actuado toda su vida con una gran responsabilidad para servirle al país de la mejor forma. Los colombianos que creemos en su tesis política, social y económica; prometemos vigilar y seguir en la defensa y lucha por proteger su legado por mucho tiempo. Reunifiquémonos en su movimiento Primero Colombia, con líderes comprometidos y no contaminados con tanta “mermelada”.  Invito a los colombianos a reconocer y apoyar a nuestro líder, Álvaro Uribe Vélez quien nos devolvió la confianza para vivir en una Colombia grande.

jueves, 22 de marzo de 2012

¿DÓNDE ESTÁ EL PRESIDENTE SANTOS?

Colombia volvió otra vez a la época donde todos los días estamos contando muertos de nuestras Fuerzas Militares y de civiles inocentes; asistimos impávidos ante una permanente amenaza terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. El último suceso ocurrió en el departamento de Arauca donde 10 soldados y un suboficial fueron vilmente  asesinados, un acto atroz que llenó de dolor y tristeza a las familias de estos 11 héroes de la patria y por supuesto a todos los colombianos que creemos y apoyamos a nuestro Ejército Nacional.

Pero con asombro escuchamos al Presidente de la República, Juan Manuel Santos, responsabilizar a los soldados de su propia muerte. Se olvidó condenar a los terroristas que sin piedad y sevicia continúan con sus actos vandálicos y de terror. Con desprecio total  a los humildes soldados de la patria, ni el Presidente Santos, ni su  Ministro de Defensa, acudieron al entierro colectivo de estos héroes nacionales, y darles la condolencia a esas familias que habían entregado sus hijos para que defendieran la patria. Prefiriendo volver a la capital de la república para insistir sobre cómo retirar el Fuero Militar de la reforma de justicia,- ¡vaya apoyo a nuestros militares!

La seguridad  en todo el país se sigue deteriorando y la preocupación de los colombianos cada vez es más evidente. Esas cortinas de humo sobre la  percepción,  de las manos negras, de los idiotas útiles, no causan ya efecto alguno en la opinión pública. Aquí sólo existe un  claro retroceso de la seguridad; volvimos a la época del Caguán, a los espacios políticos para las FARC, y del escandaloso manejo que está teniendo los terroristas sobre gran parte del territorio nacional, doblegando a nuestros soldados y desplazando a miles de pobladores que habían ya  regresado a sus parcelas.

Por otro lado, los datos de las exportaciones de petróleo en el país son sumamente preocupantes: mientras la economía está prácticamente teniendo una dependencia única de las exportaciones de petróleo y minerales, la producción de estas disminuyen por los permanentes atentados de las FARC a la infraestructura petrolera del país, en dos meses van 12. Adicionalmente, han sido secuestradas 43 personas vinculadas a empresas petroleras  en el 2012 y la producción del petróleo ha disminuido en un 10%. Las estadísticas  son alarmantes y las preocupaciones se sienten en el  exterior donde prestigiosos diarios vuelven a nombrar a Colombia por la falta de seguridad; siendo las empresas privadas extranjeras las mayores damnificadas. Se pierde así, la confianza inversionista.

Pero la pregunta que muchos nos hacemos es: ¿Dónde está el Presidente Santos?  Pues la respuesta es desconcertante y peligrosa en un país en crisis. Juan Manuel Santos está permanentemente de gira mundial hablando de que tiene “la llave de la paz en el bolsillo,” se reúne con sus amigos Hugo Chávez, Fidel y Raúl Castro en la Habana, recibe a Evo Morales y mantiene una permanente comunicación telefónica con Rafael Correa.  Cuando se encuentra en Colombia está presionando para que se retire el Fuero Militar de una reforma de justicia gubernamental, bastante floja. También viaja a Cartagena con frecuencia a la casa de huéspedes mientras guarda silencio ante la clara persecución judicial que reciben sus ex compañeros de gobierno, en  tan clara  venganza criminal a la que están siendo sometidos todos los funcionarios del ex presidente Uribe; con excepción  claro está del ex Ministro de Defensa hoy Presidente de la República.

¿Será esa la llave de la paz para Colombia?- La realidad nos muestra que vamos mal, y la preocupación es general.  Correremos el riesgo de perder la nación tan admirada hasta hace poco por todo el mundo,  por su recuperación milagrosa. ¿Volveremos a ser llamados un “estado fallido”? Si seguimos así, seguramente. Por eso, exigimos un cambio de política del Presidente Santos. Como dijo Álvaro Uribe: “el problema con Juan Manuel Santos no es personal” yo estoy totalmente de acuerdo, el problema aquí es de principios, esos principios políticos por los cuales Santos fue elegido el Presidente de Colombia y hoy no representa y con los cuales no está gobernando. Ya no es cuestión de hablar de lealtad, esa ya sabemos que no es una virtud del Presidente Santos.

jueves, 23 de febrero de 2012

¡Un peligro para los criminales!


Después de haber tenido la oportunidad de conocer un héroe de la patria, el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega,  un hombre que ha luchado en varios campos con valentía, rectitud, y un enorme amor por su patria, me convenzo que es victima de una terrorífica venganza criminal. Una venganza criminal orquestada por el narcotráfico, el M-19, el socialismo internacional que han logrado infiltrarse en varias ramas del gobierno nacional, con el único propósito de atentar contra el pueblo y tomarse el poder.  El Coronel Plazas Vega ha dado la vida por su patria, la salvó de perder la democracia en el acto más macabro y tenebroso que Colombia ha vivido, el Holocausto del Palacio de Justicia en 1985. Su actitud fue legal y heroica, su único pretexto era, “Salvar la democracia, maestro.”

¡Y sí que la salvó! El Coronel Plazas Vega de forma ejemplar y con un coraje admirable, luchó contra el grupo terrorista M-19 que en un acto grotesco asesinaron más de 98 personas en el Palacio de Justicia, entre ellos varios magistrados de la Republica.  El Coronel Plazas Vega luchó contra esa plaga, y de forma categórica con el Ejercito Nacional, logró rescatar más de 260 personas presas en un edificio envuelto en llamas, además logró impedir un juicio público por parte del grupo ilegal contra el Presidente Belisario Betancourt que habría quebrado la democracia Colombiana y la institucionalidad.

El Coronel actuó como un verdadero militar, que ama a su país, que lucha legalmente contra los enemigos de la patria, su carrera es de un héroe, digna de admirar y aplaudir. Pero él no paró ahí. Continuando con su labor de ser útil para la sociedad y para un país que ama enormemente, dedicó muchos años a dar conferencias en múltiples universidades del país, un educador de alta gama. En el año 2002 fue elegido director de la Dirección Nacional de Estupefacientes donde luchó contra el otro enemigo grande que tiene Colombia, el narcotráfico.

Con la frente en alto, y con toda la convicción de ser un hombre honesto, valiente y sin temores, le dio los golpes más duros que Colombia puede recordar al narcotráfico. Con su labor ejemplar logró recaudar en bienes, empresas, y cuentas bancarias más de 2 billones de pesos, una cifra histórica pero sin lugar a dudas un golpe muy fuerte para los criminales del narcotráfico.

Entonces, ¿Cómo no pensar que el Coronel Plazas Vega es víctima de una venganza criminal si ha luchado sin temor y con toda rectitud contra las plagas más despiadadas de Colombia, el narcotráfico y el terrorismo? ¿Cómo no pensar que el Coronel Plazas Vega es un preso político si unos jueces de la República  dictaron una condena de 30 años de cárcel sin una sola prueba en contra y con un sin número de errores jurídicos y violando su debido proceso?

A el Coronel no le han demostrado un solo acto ilícito, pero Él sí que le ha demostrado a todos los colombianos en su actuar el amor a la patria y el respeto a las leyes.  Hoy está privado de su libertad, tiene una condena de 30 años y continua una lucha en contra de un sector de la justicia Colombiana que le está dando la razón a los criminales y castigando a los héroes de la patria. La misma suerte corren otros funcionarios públicos que han luchado en contra de la ilegalidad y hoy son víctimas de una persecución por parte de la justicia, posiblemente financiada por los mismos ilegales. Casos como Mario Aranguren ex director de la DIAN, donde luchó de forma categórica contra el contrabando de Colombia. Luis Carlos Restrepo, un colombiano ejemplar que desmovilizó más de 40 mil delincuentes. Hoy las cabecillas paramilitares buscan vengarse, pues fue Él quien impidió que estos narcoterroristas continuaran delinquiendo desde las cárceles del país. Otros casos son los de Bernardo Moreno, María del Pilar Hurtado y el mismo Andrés Felipe Arias, todos ellos víctimas de una persecución política y una venganza criminal.

El Coronel Plazas Vega es un verdadero héroe de la patria que merece gratitud y reconocimiento, respeto y admiración. Su lucha ha sido constante en contra de la ilegalidad y siempre su actuar ha sido bajo las normas y el respeto de la ley. Es increíble ver cómo hoy un héroe de la patria a quien deberíamos saludar y aplaudir en las calles de las ciudades de país, está en prisión por actos que no cometió y con una sentencia  que contiene todo tipo de fraudes, trampas y errores jurídicos; mientras quienes han atentado contra la democracia y el país de forma  violenta hoy ostentan cargos públicos, gozando de un perdón que ni siquiera solicitaron.

Invito a todos los colombianos a leer el libro: ¿Desaparecidos? El negocio del dolor, escrito por el Coronel Luis Alfonso Plazas Vega, un libro que relata con fotos, pruebas, documentos oficiales y legales lo que ocurrió en la toma del Palacio de Justicia, la función del Coronel en el rescate y la historia de cada una de las víctimas supuestamente desaparecidas que en realidad fueron asesinadas por el único culpable de aquel terrible hecho, el M-19.

Todo el honor y toda la gloria para el Ejercito Nacional, todo el honor y toda la gloria para el Coronel Plazas Vega. No pedimos amnistía, pedimos justicia.

¡Libertad para el Coronel Plazas ya!

viernes, 16 de diciembre de 2011

INUNDADOS DE PESIMISMO

Sorprendentes los últimos datos de la encuesta de la firma Gallup Colombia del pasado 15 de Diciembre donde muestra que sólo el 41% de los Colombianos sienten que las cosas en el país van mejorando. El pesimismo de los colombianos crece a pesar de los logros militares como el dar de baja a Alfonso Cano y el gran “boom” económico que vive la nación gracias al incremento en las exportaciones de petróleo y carbón.  Pero los datos de la encuesta son preocupantes y muestran una realidad que pocos medios se atreven a analizar en profundidad. Si hay que señalar que las encuestas se realizaron, vía telefónica en las cinco principales ciudades, donde quizás es más fácil guarecerse de la lluvia, al existir más recursos.

El pesimismo de Colombia no puede ser solamente atribuido al Fenómeno de la Niña y las impresionantes inundaciones en que se encuentra el 80% del país. Colombia ha sido una nación donde la solidaridad, la unión y el liderazgo de sus gobernantes enfrentan las calamidades naturales con valor y éxito. Sin embargo, tras la falta de acción por parte del gobierno nacional y el nulo  liderazgo del Presidente de la Republica Juan Manuel Santos, Colombia hoy se siente perdida, triste y pesimista.

Si recordamos las inundaciones del año pasado y las promesas del gobierno central donde prometía una reparación eficiente de los cauces de los ríos, la preparación de jarillones seguros, y dragar el río Bogotá desde su cabecera; de haberse realizado estas obras las inundaciones no se hubieran presentado tan devastadoras. Pero los anuncios del presidente de destinar millones de pesos para los damnificados del invierno, y no haberse concretado nada, deja un mal sabor que se refleja en las encuestas, donde el pueblo pierde confianza en la palabra presidencial. La conclusión es que sólo fueron “shows” televisivos y propagandísticos, y ampliamente difundido por el periódico de sus parientes; llenos de populismo, improvisados en grado sumo, antes que verdaderos planes de trabajo para solucionar los problemas que afronta el país.

Colombia requiere un verdadero liderazgo por parte del presidente, más preocupado por su imagen que por la población colombiana. No es sólo prometer es actuar, y actuar con prontitud y eficiencia. Ante esta calamidad se requiere un presidente con botas pantaneras, que busque soluciones en todas las poblaciones de Colombia donde el agua llega hasta los techos, y dialogue con la gente. Necesitamos al líder que viaje por el país y no por los continentes, que se preocupe por los damnificados del invierno y no por su amigo del lado que padece de cáncer.

Con el auge económico que vive el país fruto de la planeación económica y desarrollo petrolero, herencia del anterior gobierno, es inconcebible que sigamos teniendo una infraestructura tan pobre e ineficiente, que bueno que el dinero que se está recaudando por el crecimiento económico sea bien distribuido en obras para el país y no para el crecimiento burocrático de un gobierno que cada día se parece más al de Venezuela.

Solidaridad para todos los Colombianos que hoy tienen el agua al cuello, no perdamos el optimismo para que Colombia salga adelante de estas dificultades, pero no dejemos de exigirle al gobierno que actúe de forma rápida, honesta y efectiva.

domingo, 16 de octubre de 2011

Oct-30 o M-19


La carrera para la Alcaldía de Bogotá  está llegando a su fin, con un sin número de actividades políticas. Todos los candidatos están exponiendo sus propuestas para la ciudad capital que en  los últimos años, solo ha tenido pésimas administraciones y hoy se encuentra  en un caos de proporciones inimaginables.  A solo dos semanas de las elecciones, por el segundo cargo más importante del país; los Bogotanos se encuentran en un dilema sobre quién debe ser el nuevo alcalde y líder que tome las riendas de la capital. Según los últimos sondeos de opinión, las encuestas sobre intención de voto  deja un empate entre los candidatos Enrique Peñalosa y Gustavo Petro, y no muy lejos Gina Parody. 

Es preocupante ver como el populismo político tiene tanta sintonía. El candidato del llamado Progresismo, Gustavo Petro, está ilusionando a la población más vulnerable de la ciudad con cantos de sirena. Su posible elección seria un continuismo que podría ser desastroso para Bogotá; sus alianzas y sus amigotes del pasado son bien conocidos por la opinión pública nacional que mira con asombro su cara dura y su engaño. Fue líder del grupo guerrillero y terrorista M-19, quienes con ayuda del dinero del narco terrorista más grande que Colombia haya tenido, Pablo Escobar, lideraron la toma más sanguinaria que ha vivido Colombia, la toma al Palacio de Justicia. A pesar de que Gustavo Petro no estuvo presente el día de la toma, los motivos quizás fueron su detención 15 días antes por porte ilegal de armas, delito por el cual fue condenado a pagar pena de prisión. Motivo este suficiente para estar inhabilitado legalmente de no existir Jueces venales y politizados.

La inhabilidad del candidato  Gustavo Petro para ocupar cargos públicos fue denunciada el pasado mes de septiembre por el periodista Fernando Londoño Hoyos en su programa La Hora de la Verdad.  Gustavo Petro, fue condenado a 18 meses de prisión por este delito. Posteriormente fue indultado por  los delitos políticos derivados a la toma del Palacio de Justicia, pero, por el delito de porte ilegal de armas, por el cual fue juzgado y condenado, no entró en el susodicho indulto. Por consiguiente lo inhabilita para ocupar cargos como servidor público. Durante todos los años que se desempeño de manera ilegítima como senador de la republica, engañó a la nación, a las instituciones  y a la sociedad civil, pues nunca reveló su inhabilidad, y estas no caducan nunca.

Es cantinflesco ver a un candidato que habla de mafias, pero el grupo que él lideró fue financiado por una de las mafias que más daño le ha hecho a Colombia, el cartel de Medellín.  Más curioso es escuchar al señor Petro hablando de “humanismo” cuando fue su grupo guerrillero quien utilizaba el secuestro, el asesinato y la extorsión como forma de lucha para asumir el poder. Este grupo fue quien asesinó a sangre fría al sindicalista José Mercado, y luego  su cuerpo fue abandonado en una calle bogotana. Es esa la historia del país, que muchos vivimos, y que no podemos olvidar, sobretodo en el momento de escoger quién gobierne la capital del país.

Sería un imperdonable error de los Bogotanos, elegir  a quien perteneció a un grupo guerrillero que fue indultado, en un extraño acuerdo político donde los únicos condenados hoy son los militares que justamente defendieron las Instituciones y la Democracia, y los terroristas que realizaron actividades de  violación a los Derechos Humanos, cometieron crímenes de lesa humanidad contra magistrados indefensos y quemaron los procesos de extradición por encargo de la mafia, son perdonados, indemnizados y exaltados como adalides de la moral y la ética. Más grave error es elegir un candidato inhabilitado que no podrá gobernar por el rechazo que generará entre las gentes honradas del país, la gran mayoría.

Gustavo Petro fue fundador del Polo Democrático Alternativo, el  partido político que durante los últimos años ha destrozado la ciudad. A principios del siglo XXI Bogotá, fue ejemplo de innovación y desarrollo. Hoy es una ciudad insegura, intransitable, corrupta y sin norte. Gustavo Petro conoce muy bien a Samuel Moreno, alcalde elegido en el 2006 con el apoyo del aquel entonces senador, y a pesar que durante mucho tiempo fue un soporte del hoy encarcelado alcalde, Petro decidió retirarse del Polo, una jugada de puro oportunismo político, mas no por diferencias en la forma de gobernar, ni mucho menos  de ideologías políticas que tienen hoy a la capital en el limbo.

Sus amistades peligrosas son un elemento más para no permitir a Gustavo Petro gobernar durante 5 años la capital de la república. Con Hugo Chávez, de tiempo atrás. Cabe recordar que la primera esposa de Petro, la señora Marilú Herrán es amiga personal y colaboradora de Hugo Chávez en el Palacio de Miraflores, además,  coordinadora del Instituto Bolivariano de Estudios Latinoamericanos, muy a fin a las posturas socialistas de quien gobierna el país vecino.  Pero quizás es más grave las amistades de su actual esposa, Verónica Alcocer, quien es amiga del colegio y su familia tuvo (o quizás aun mantiene) sociedad con Rina Mendoza, esposa de Miguel Nule, familia bien conocida por haber desfalcado durante los últimos años el dinero público de Bogotá. Es más, el mismo Gustavo Petro señaló que la señora Mendoza le entregó 80 millones de pesos a Verónica Alcocer, presuntamente de una deuda pendiente de la sociedad que tenían, pero no se sabe si este dinero terminó en la campaña presidencial del entonces candidato Petro en el año 2010. Esta cantidad de amistades muy cuestionables, traerían consecuencias terribles para la ciudad, puro clientelismo y corrupción.

Bogotá no puede continuar con mandatos populistas, no se pueden dejar engañar con frases de cajón, pensando en el humanismo como salida a los problemas de la ciudad. Lo que se requiere es un líder competente, que haya probado con sus acciones de servidor público éxitos, verdadero progreso y desarrollo.  Es el tiempo de darle una lección a aquellos que pensaron en un momento que con las armas de fuego podían ejecutar cambios sociales, y que hoy utilizan armas de populismo puro  y demagogia  para manejar la ciudad que debería más bien ser símbolo de desarrollo e innovación en el país y el mundo entero. Es la oportunidad de marcar el 30 de octubre como un día histórico donde la ciudad volverá a tener un norte y todos nos sintamos orgullosos de ella.

¡Pilas Bogotanos! No conviertan este próximo 30 de Octubre en un M-19.